"google-site-verification" content="uIbgwtlYvseD_tZvbvkQQHF0G0Lyim8K307d2wOIhU4" /> "Un espacio de poesía personal": 2026

lunes, 7 de septiembre de 2026

Lo que llevas dentro.



 Eres la curva suave de la tierra

y yo no sé que hacer contigo.

Te miro

y pienso que alguien debió inventar
tu cuerpo
para que yo perdiera el juicio,

para que olvidara por un momento
todas esas cosas serias
que uno carga durante el día.

Tienes una manera de estar
que me desarma.

No sé si son tus piernas,
tu cintura,

esa forma tuya de acomodarte
el cabello,
como si no estuviera ocurriendo nada,

como si yo no estuviera aquí
mirándote
y tratando de salvarme.

Pero no es por tu cuerpo,
eso sería demasiado fácil.

Es algo que llevas dentro
y que a veces se te escapa
por los ojos,
por la voz,
por esa sonrisa que aparece de pronto
y me deja sin argumentos.

Tu cuerpo, sí, es hermoso,
pero tu alma...
tu alma es la que tiene
la mala costumbre
de quedarse conmigo
cuando tú ya te has ido.

martes, 1 de septiembre de 2026

El mejor poema.




Me pides un poema esta noche
y no puedo.

No puedo darte un poema
esta noche,
porque el mejor poema
eres tú,
desnuda frente a ese espejo. 

Yo podría hablar de tu cuerpo,
inventarle metáforas,
decir que la luz
se demora en tu cintura
o que la noche
comienza en tus cabellos.

Podría.

Los poetas tenemos
esa mala costumbre
de ponerle palabras a todo,
como si nombrar la belleza
fuera una manera de comprenderla.

Pero esta noche no.

Esta noche las palabras estorban.

Te miro
y cada verso que intento
me parece menos verdadero que tú.

Escribo - luna - 
y prefiero la luz en tus hombros.

Escribo - mar -
y me basta tu manera de mirarme.

Escribo - amor - y entonces comprendo
que tampoco esa palabra alcanza.

Tú sigues frente al espejo, sin saber que detrás de ti
un hombre pierde lentamente
su oficio de poeta.

No te muevas.

Déjame contemplar este instante
antes de que la noche termine,
antes de que vuelvas a vestirte
y yo tenga que regresar
a las palabras.

Mañana, quizá,
pueda escribirte un poema.

Esta noche no.

Esta noche
el poema
eres tú.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Antes del beso.



Hay en tu piel un idioma
que mis deseos entienden,
sílabas de seda bajo mis dedos
que tiemblan
cuando mi boca las toca.

Hay miel dormida en tus labios,
un dulce vértigo en tu aliento,
y una eternidad diminuta
en el instante antes del beso. 

domingo, 23 de agosto de 2026

Anoche.


A noche,
algo de ti volvió a mi encuentro,
susurrando una caricia cálida
en todo mi cuerpo.

No sé si fue mi piel
o mi memoria,
o un atajo sensible de mi alma
que te abrió el camino.

Llegaste en silencio,
como llegan las cosas
que nunca se han ido del todo.

Y te sentí tan cerca
que por un instante
la ausencia perdió su nombre.

No quise abrir los ojos.

Temí que la noche descubriera
que estabas allí,
que el silencio pronunciara tu nombre
y te devolviera a la distancia.

Entonces me quedé inmóvil,
dejando que tu ternura
encontrara, lentamente,
los lugares que aún te recuerdan.

No sé cuanto duró.

Hay instantes que no conocen
el tiempo
y caricias que suceden
sin que nadie las toque. 
 
Solo sé que al amanecer
algo de ti permanecía:

una tibieza sobre la piel,
la memoria respirando despacio
y tu ausencia,
todavía cálida,
en el lugar exacto
donde te había sentido. 
 


martes, 18 de agosto de 2026

Demasiado cerca.




Hay días en que el mundo pesa
como una puerta cerrada.

Uno golpea,
no porque sepa quién está
del otro lado,
sino porque necesita creer
que alguien abrirá.

Y espera.

Insiste.

Apoya el oído contra la madera
buscando una señal,
un ruido,
algo que le confirme
que no ha llegado hasta allí en vano.

Pero hay puertas que no corresponden.

Puertas frente a las que
dejamos años,
palabras,
pedazos de nosotros mismos.

Hasta que un día
el cansancio nos hace
mirar alrededor.

Y descubrimos algo extraño:

la vida nunca dijo
que aquel fuera el único camino.

Tal vez vivir consista también
en saber cuándo dejar de golpear.

En guardar las manos,
recoger lo que aún somos
y seguir andando.

Porque una puerta cerrada
puede parecernos el final
cuando estamos demasiado cerca.

Basta alejarnos unos pasos
para descubrir
que también había ventanas.

Y a veces
hasta un pedazo de cielo
por donde empezar de nuevo.  

sábado, 15 de agosto de 2026

No soy yo.

 



 Hay tanto amor retenido en mi boca
que, si intento naufragar
en otros labios,
no soy yo...

Es otro
el que cierra los ojos,
el que finge por un instante
que también se puede olvidar
con la boca.

Pero yo me quedo lejos.

Me quedo en aquel lugar
donde todavía pronuncio tu nombre
sin decirlo,
donde cada beso que no te doy
se me acumula en los labios
como una deuda.

He querido olvidarte.

No creas que no.

He puesto otras manos sobre
mi tristeza,
otros cuerpos junto al mío,
otras noches a hacerle compañía
 a esta absurda costumbre
de extrañarte.

Y nada.

Hay amores que no entienden
de reemplazos.

Uno puede cambiar de cama,
de calle,
de ciudad,
puede aprender otros nombres
y hasta decirlos con ternura.

Pero hay algo que no obedece.

La boca recuerda.

Recuerda la forma exacta
en que llegabas a ella,
el pequeño temblor antes del beso,
esa manera tuya
de dejarme sin palabras
y llenarme de ti.

Por eso, cuando beso otros labios,
algo de mí se queda quieto.

Como si supiera
que estoy mintiendo.

Como si en mitad de otra boca
mi boca todavía
te estuviera esperando.

Y entonces me aparto,
abro los ojos,
regreso a mí...

o a lo poco que queda de mí
desde que no estás.

Porque hay tanto amor
retenido en mi boca
que besar a alguien más
no sería olvidarte.

Sería olvidarme de mí.


martes, 11 de agosto de 2026

Luz cautiva.



La luz se detiene
en el brillo de tus ojos.
No quiere seguir 
su viaje eterno:
y perderse tu hermosura. 

viernes, 7 de agosto de 2026

Una forma distinta de latir.






Eres de esas mujeres
que no necesitan adornos.

Tu sonrisa
es toda la joyería
que el mundo necesita.

Eres de esas mujeres
que llegan 
y, sin saber cómo,
hacen más bonita la vida:

las tardes pesan menos,
el silencio se vuelve compañía
y hasta la tristeza
parece olvidar por qué vino.

Tienes esa forma de mirar
que se parece a una caricia.

Y uno entiende, entonces,
que también existen abrazos
que comienzan en los ojos.

Porque hay mujeres 
que se recuerdan por hermosas,
y hay otras, como tú,
que después de conocerlas
le dejan al corazón
una forma distinta
de latir.

miércoles, 5 de agosto de 2026

viernes, 31 de julio de 2026

Este amor...


 Hay mujeres que se miran

y mujeres que se sienten.

Tú eres 

de las que entran en el alma sin hacer ruido,

cambiando de lugar todas las cosas,

como si el corazón, al conocerte,

comprendiera que amar

es latir para los dos.


Tus ojos no miran:

desnudan silencios.

Tu boca guarda secretos

que mis labios desean aprender.


No quiero prometerte eternidades.

La eternidad es demasiado breve

para este amor...

y me faltaría vida para quererte.



jueves, 30 de julio de 2026

Incomparable.



 La luna habría elegido tu rostro,
pero llegaste después.

Tus ojos,
la primera idea del alba.

Hay en ti una ternura
que la brisa no conoce.

Y, aún así,
nada se parece a ti.

Las rosas
se apresuraron al nacer.

martes, 28 de julio de 2026

En cada latido.



 
Te extraño

como la palabra 
extraña al poeta;

Y, sin embargo, 

eres, en cada latido mío,
el alma

de todos mis poemas.

jueves, 23 de julio de 2026

Tu sonrisa.



 No sé que hizo el cielo
con toda la luz que le sobraba
al atardecer.

Sospecho
que la guardó durante años
para ponerla un día
 en tu manera de sonreír.

Porque hay sonrisas que alegran.

Y luego está la tuya.

Que tiene esa delicada crueldad
de volver insuficientes
a todas las demás.

lunes, 20 de julio de 2026

Tus maneras.

 


Me gusta tu belleza,
pero no porque sea perfecta.

Me gusta porque llega acompañada
de tus gestos pequeños.

Porque te acomodas el cabello
sin darte cuenta.

Porque sonríes antes de reír.

Porque a veces te quedas pensando
y parece que el mundo entero
ha decidido hacer silencio
para escucharte.

Si tuviera que elegir
entre tu belleza y tus maneras, 
elegiría tus maneras.

Y entonces,
como una trampa maravillosa,
volveria a encontrar tu belleza
dentro de ellas.

miércoles, 15 de julio de 2026

Tú.



Hay jardines que florecen cuando pasas,

como si supieran
que eres tú la primavera.

No hace falta que los riegues,
ni que les hables,
ni que vuelvas.

Basta con que existas en el mundo,
para que algo, en algún lugar,
florezca.



viernes, 10 de julio de 2026

Tu nombre.




Tu nombre no me cabe en la boca,

se desborda,

se vuelve poema

antes de que pueda pensarlo.


Si alguna vez me preguntan

qué es el amor,

no voy a explicarlo -

diré tu nombre

y me quedaré callado. 

martes, 7 de julio de 2026

Tu manera de habitar las cosas.




 Hay algo injusto en ti.

No en tu belleza.

La belleza tiene remedio:
uno termina acostumbrándose.

Lo injusto es tu manera
de habitar las cosas.

Porque después de conocerte
ninguna calle
volvió a ser solamente una calle,
ninguna canción
solamente una canción,
ninguna tarde solamente una tarde.

Ahora todo parece contener
la posibilidad de recordarte.

Y así cualquiera pierde.

Porque
cómo compite el mundo
contra una mujer
que ha aprendido a quedarse
en él
incluso cuando no está?



martes, 30 de junio de 2026

Eres.




Eres la curva suave de la tierra
donde el horizonte suspira,

eres la llama que no se apaga
cuando toda la luz se olvida.

Tu cuerpo es un poema antiguo 
escrito en piel de luna,

cada curva una metáfora,
cada silencio, una pregunta.

Pero es tu alma lo que me detiene,
esa hoguera serena que ilumina,
ese jardín secreto que florece
cada vez que sonríes.

viernes, 26 de junio de 2026

Dueño de tu noche.



Hoy no seré el dueño de tu noche;

me basta con ser el pensamiento

que te robe una sonrisa

justo antes de cerrar los ojos.


Porque hay besos

que empiezan en los labios,

y otros, 

mucho más peligrosos,

comienzan en la imaginación.

martes, 23 de junio de 2026

Piel y memoria.

 


Quiero aprender tu cuerpo

como se aprende un idioma antiguo,

despacio,

palabra por palabra,

hasta hablarlo dormido.


Tu espalda 

es la primera línea

de un poema que no termino,

y cada vez que te recorro

descubro un verso nuevo,

escondido.


sábado, 20 de junio de 2026

La noche tiene tu tamaño.



Te fuiste
y desde entonces
la noche tiene tu tamaño.

Intento dormir,
pero tu ausencia
ocupa demasiado espacio
en la cama. 

miércoles, 17 de junio de 2026

Vino que no se sirve.


No eres copa,
eres botella cerrada con su propio tiempo,

y yo aprendí

que abrirte rápido
es perder lo mejor del intento.

Quiero el corcho saliendo despacio,

el aroma antes que el sabor,

embriagarme en lo que tardas
en decir que sí

con todo el cuerpo.

lunes, 15 de junio de 2026

Los labios que hoy no me han premiado.





Si despiertas mañana
y todavía me quieres,

si al abrir los ojos
me haces un sitio pequeño
en tu primer pensamiento,

yo podría vivir de eso
muchos años.

No necesito más.

Ni promesas, 
ni juramentos

ni esas palabras grandes
que a veces se rompen solas.

Me basta saber
que al despertar
me buscas.

Si me miras,
si me das esa luz sencilla
que tienen tus ojos

cuando olvidan defenderse,
entonces todo cambia.

La sangre encuentra su camino,

el día deja de pesar,

y esta tristeza vieja
que a veces se sienta conmigo

sale por la puerta
sin hacer ruido.

Y si hablas,

si pronuncias mi nombre
como quien toca algo querido,

yo me quedo quieto,

escuchándote,

porque hay voces
que parecen hechas
para salvar a los hombres.

Pero si además
acercas tus labios a los míos,

si me concedes
ese milagro pequeño
que cabe en un beso,

entonces ya no sé.

Las palabras sirven de poco.

Uno se vuelve incendio,
agua,
temblor,

y quisiera quedarse allí,
viviendo para siempre.

Por eso te espero.
No con impaciencia.
No con reclamos.

Te espero
como esperan los arboles la lluvia,

como espera la noche
la primera estrella.

Porque todavía me debes 
tus labios,

ese premio
que hoy
no me has dado.

 

jueves, 11 de junio de 2026

Lo que resta.






Cuando se acaben las palabras hermosas
y quede solo la vida con su ropa de diario,

cuando seamos dos personas que comparten
el cansancio y la nevera y el mismo techo,
ahí seguiré eligiéndote,

con esa voluntad sorda y sin adornos
 del hueso que sostiene al cuerpo entero

sin que nadie lo vea
ni lo agradezca.

Porque amarte
no es el instante del relámpago,

es ser el suelo que lo recibe,

la tierra que guarda el calor del rayo
 mucho después
de que el cielo se haya cerrado.

Somos de esa clase de amor
que no deslumbra,

que alumbra despacio,

como una hoguera en invierno
alrededor de la cual
uno no quiere dejar de estar.

 

martes, 9 de junio de 2026

Hasta mis huesos.



 Si te despiertas
con la venia de quererme,
te juro
que no hay vida sin tus besos,
pues solo por el hecho
de quererme,
para siempre 
te entrego hasta mis huesos.

Si abres tu ojos
y me obsequias
la tierna luz de tu mirada,
con ella,
transitado por mis venas,
te miento
si no escapan de mi alma
las mieles que nos duermen
tras el fuego.

Si besas mis palabras
cuando arrullan tus pechos,
que danzan con soltura,
desafiando,
porfiados,
 tu hermosura;
que cabalga 
sin frenos ni cordura
sobre el mástil bendito,
que, queriendo imitar
la dulzura de tus ojos,
defiende
con fiereza y ternura
los labios 
que aún no me han premiado.



sábado, 6 de junio de 2026

Lo que no tiene nombre.

 



Eres el primer sorbo de agua
después de una sed que duró años.

Eres la calma que no sabía que me faltaba,
el silencio que por fin suena a hogar.

Cuando sonríes
florecen cosas dentro de mí
que yo no sabía que tenían semilla.

Te quiero con la misma terquedad
con que el invierno se vuelve
primavera,
sin saber bien cómo,
pero sin poder evitarlo.

Eres el poema que no supe escribir
durante toda mi vida,
y ahora que te tengo
las palabras llegan solas,
descalzas,
como si siempre hubiera sabido
el camino hacia ti.

He aprendido a leer el mundo
desde tus ojos,
y todo se ve más suave,
más digno de ser vivido.

Qué cosa tan extraña y tan exacta,
que entre toda la gente del mundo
fuera tu mano la que buscara la mía,
como si las dos hubieran hecho 
un pacto muy antiguo
que ninguna recuerda
pero que ambas cumplen.

Eres mía de la única manera
en que quiero que algo sea mío:
libremente,
como quien vuelve a casa
porque quiere,
porque ahí huele bien,
porque ahí late la vida.

miércoles, 3 de junio de 2026

El espacio entre nosotros.




 Te quiero desde aquí,
desde este lado del mundo
donde tu nombre pesa más que todo lo que toco.

Te quiero con las manos vacías,
que es la manera más honesta de querer -
sin poder darte nada,
sin poder quitarte nada,
solo este amor que flota en el aire
como el olor a lluvia antes de que llueva.

La distancia no es kilómetros, amor.
La distancia es la hora en que no sé
si estás comiendo,
si estás triste,
si alguien te dijo hoy
lo bella e importante que eres.

Pero te juro que estoy aquí.

En cada ciudad que atravieso
te busco en las caras de los desconocidos.

En cada canción que suena de noche
hay un pedazo tuyo que no me suelta.

Eres la pregunta que me hago 
antes de dormir,
y la respuesta que ya sé
cuando despierto.

No te pido que entiendas este amor.
Solo te pido que lo cargues contigo
como se carga el sol en el bolsillo -
sin verlo,
pero sabiéndolo ahí,
calentándote por dentro.

Voy a llegar.
O vas a llegar tú.

Y cuando eso pase
no vamos a decir nada,
porque el silencio entre dos personas
que se han extrañado de verdad
es el idioma más antiguo del mundo.



viernes, 29 de mayo de 2026

Conjugación.



Antes yo era un verbo sin conjugar, 
una oración a mitad,
una habitación sin ventanas.

Llegaste tú
con esa manera de entrar a los lugares
como si ya fueran tuyos desde siempre,
y de repente
la habitación tuvo luz,
la oración tuvo sentido,
y el verbo aprendió su mejor tiempo:
el presente contigo.

Nos hemos vuelto un rio de dos corrientes
que ya no recuerdan
cómo era correr solas,
que han aprendido que el caudal se hace
con todo lo que el otro trae,
con sus piedras y sus peces y su prisa,
y esa agua clara que te brota
cuando crees que nadie te mira
y yo te estoy mirando.

Siempre te estoy mirando.

lunes, 25 de mayo de 2026

Un lugar en el mundo.

 




Hay un lugar en el mundo
donde la espuma del mar no sabe a sal,
un lugar donde el sol tiene la esencia
 de su primer día,
y donde las aves para volar
de sus alas no necesitan.  

Hay un lugar
donde siempre es primavera
y el amor
es la ley primera. 

Hay un lugar en el mundo
donde puedo dormir 
con las puertas abiertas,
un lugar con olor a fruta fresca,
un lugar de melodías tiernas,
donde el fuego arrulla y alimenta. 

Hay un lugar en el mundo
de salvaje belleza y desnudez tremenda,
un lugar
donde llueven los versos
sin necesidad de poetas,
un lugar
donde quiero vivir en consonancia pura,
en existencia eterna,
un solo lugar en el mundo,
tu corazón.

 

 

 

viernes, 22 de mayo de 2026

Dias comunes.


Llegas y el café sabe distinto,
como si el día supiera que estás.

Tus manos encuentran lo que busco
en el borde de los platos,
en la espuma de la leche,
en los rincones donde la vida se esconde.

Cuando ríes, los semáforos
parecen detenerse
y hasta el tráfico tiene tiempo para mirarte.

Caminar contigo es aprender
que los zapatos gastados
también pueden ser felices,
que las calles rotas guardan historias
si alguien las camina contigo.

Me enseñas
que el silencio puede ser abrazo,
que las palabras
no siempre hacen falta,
que un "hola" a tiempo
cambia el rumbo de la tarde.

Estar contigo es vivir despacio,
sin apuros,
con la certeza de que los días comunes
se vuelven extraordinarios
cuando te quedas cerca.

Y si me pierdo en la ciudad,
tu voz es la brújula que me devuelve,
el mapa que dibuja mi alegría
con la simple certeza
 de que existes.

lunes, 18 de mayo de 2026

Entre tu hombro y tu cuello.



Hay un lugar entre tu hombro y tu cuello
donde el mundo deja de tener prisa.

Yo lo he encontrado
en noches de insomnio,
en tardes donde todo pesaba demasiado,
y siempre tiene la misma temperatura,
el mismo olor a refugio,
a cosa verdadera en medio de tanto ruido.

Tú me conoces
como se conoce el clima de la ciudad,
sabes cuando viene la tormenta antes que yo,
pones el paraguas cerca sin decir nada
-y eso, que parece tan poco,
es el acto de amor más grande
que conozco.

Somos dos personas
que aprendieron a leer la letra pequeña del otro,
esa que no se escribe pero está ahí,
debajo de las palabras,
debajo del silencio,
en ese idioma
que inventamos sin darnos cuenta
que lo estábamos inventando.

viernes, 15 de mayo de 2026

Colgados en el viento.


Francine Van Hove

 

Te digo que la casa que aún no
tengo
ya me resulta grande y no me
encuentro
en los pasillos repletos de tu
ausencia
y tus retratos colgados en el viento.
 
Te digo que me acuesto en sus
jardines
que echan de menos tus talones, 
y a tus labios que por mera vocación
de hermosura
nacieron saturados y de espuma,
sus caricias me dotaron
y de amor
desbordado en nuestra alcoba
que se alumbra con luciérnagas inertes
que escalan
cual ladrones en las noches
para verme
como ahora me están viendo,
besando con mis letras tus retratos
colgados en el viento.