"google-site-verification" content="uIbgwtlYvseD_tZvbvkQQHF0G0Lyim8K307d2wOIhU4" /> "Un espacio de poesía personal"

martes, 7 de julio de 2026

Tu manera de habitar las cosas.




 Hay algo injusto en ti.

No en tu belleza.

La belleza tiene remedio:
uno termina acostumbrándose.

Lo injusto es tu manera
de habitar las cosas.

Porque después de conocerte
ninguna calle
volvió a ser solamente una calle,
ninguna canción
solamente una canción,
ninguna tarde solamente una tarde.

Ahora todo parece contener
la posibilidad de recordarte.

Y así cualquiera pierde.

Porque
cómo compite el mundo
contra una mujer
que ha aprendido a quedarse
en él
incluso cuando no está?



martes, 30 de junio de 2026

Eres.




Eres la curva suave de la tierra
donde el horizonte suspira,

eres la llama que no se apaga
cuando toda la luz se olvida.

Tu cuerpo es un poema antiguo 
escrito en piel de luna,

cada curva una metáfora,
cada silencio, una pregunta.

Pero es tu alma lo que me detiene,
esa hoguera serena que ilumina,
ese jardín secreto que florece
cada vez que sonríes.

viernes, 26 de junio de 2026

Dueño de tu noche.



Hoy no seré el dueño de tu noche;

me basta con ser el pensamiento

que te robe una sonrisa

justo antes de cerrar los ojos.


Porque hay besos

que empiezan en los labios,

y otros, 

mucho más peligrosos,

comienzan en la imaginación.

martes, 23 de junio de 2026

Piel y memoria.

 


Quiero aprender tu cuerpo

como se aprende un idioma antiguo,

despacio,

palabra por palabra,

hasta hablarlo dormido.


Tu espalda 

es la primera línea

de un poema que no termino,

y cada vez que te recorro

descubro un verso nuevo,

escondido.


sábado, 20 de junio de 2026

La noche tiene tu tamaño.



Te fuiste
y desde entonces
la noche tiene tu tamaño.

Intento dormir,
pero tu ausencia
ocupa demasiado espacio
en la cama. 

miércoles, 17 de junio de 2026

Vino que no se sirve.


No eres copa,
eres botella cerrada con su propio tiempo,

y yo aprendí

que abrirte rápido
es perder lo mejor del intento.

Quiero el corcho saliendo despacio,

el aroma antes que el sabor,

embriagarme en lo que tardas
en decir que sí

con todo el cuerpo.

lunes, 15 de junio de 2026

Los labios que hoy no me han premiado.





Si despiertas mañana
y todavía me quieres,

si al abrir los ojos
me haces un sitio pequeño
en tu primer pensamiento,

yo podría vivir de eso
muchos años.

No necesito más.

Ni promesas, 
ni juramentos

ni esas palabras grandes
que a veces se rompen solas.

Me basta saber
que al despertar
me buscas.

Si me miras,
si me das esa luz sencilla
que tienen tus ojos

cuando olvidan defenderse,
entonces todo cambia.

La sangre encuentra su camino,

el día deja de pesar,

y esta tristeza vieja
que a veces se sienta conmigo

sale por la puerta
sin hacer ruido.

Y si hablas,

si pronuncias mi nombre
como quien toca algo querido,

yo me quedo quieto,

escuchándote,

porque hay voces
que parecen hechas
para salvar a los hombres.

Pero si además
acercas tus labios a los míos,

si me concedes
ese milagro pequeño
que cabe en un beso,

entonces ya no sé.

Las palabras sirven de poco.

Uno se vuelve incendio,
agua,
temblor,

y quisiera quedarse allí,
viviendo para siempre.

Por eso te espero.
No con impaciencia.
No con reclamos.

Te espero
como esperan los arboles la lluvia,

como espera la noche
la primera estrella.

Porque todavía me debes 
tus labios,

ese premio
que hoy
no me has dado.