"google-site-verification" content="uIbgwtlYvseD_tZvbvkQQHF0G0Lyim8K307d2wOIhU4" /> "Un espacio de poesía personal": Lo que resta.

jueves, 11 de junio de 2026

Lo que resta.






Cuando se acaben las palabras hermosas
y quede solo la vida con su ropa de diario,

cuando seamos dos personas que comparten
el cansancio y la nevera y el mismo techo,
ahí seguiré eligiéndote,

con esa voluntad sorda y sin adornos
 del hueso que sostiene al cuerpo entero

sin que nadie lo vea
ni lo agradezca.

Porque amarte
no es el instante del relámpago,

es ser el suelo que lo recibe,

la tierra que guarda el calor del rayo
 mucho después
de que el cielo se haya cerrado.

Somos de esa clase de amor
que no deslumbra,

que alumbra despacio,

como una hoguera en invierno
alrededor de la cual
uno no quiere dejar de estar.

 

1 comentario:

  1. Hola Gil!...Este poema tiene una hondura serena que celebra el amor cotidiano, ese que no necesita relámpagos ni fuegos artificiales para sostenerse. La fuerza está en la sencillez: compartir el cansancio, la nevera, el techo, y aun así elegir al otro con la misma firmeza invisible que sostiene al cuerpo.

    Lo conmovedor es cómo transforma lo ordinario en trascendente: el hueso que nadie ve, la tierra que guarda el calor del rayo, la hoguera que alumbra despacio. Son imágenes que revelan que el verdadero amor no deslumbra, sino que acompaña, abriga y permanece.

    Tu texto deja la sensación de que amar es ser suelo, raíz y refugio: un acto silencioso, constante, que se convierte en hogar.Me encanto,te dejo un abrazo grande!!

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