A noche,
algo de ti volvió a mi encuentro,
susurrando una caricia cálida
en todo mi cuerpo.
No sé si fue mi piel
o mi memoria,
o un atajo sensible de mi alma
que te abrió el camino.
Llegaste en silencio,
como llegan las cosas
que nunca se han ido del todo.
Y te sentí tan cerca
que por un instante
la ausencia perdió su nombre.
No quise abrir los ojos.
Temí que la noche descubriera
que estabas allí,
que el silencio pronunciara tu nombre
y te devolviera a la distancia.
Entonces me quedé inmóvil,
dejando que tu ternura
encontrara, lentamente,
los lugares que aún te recuerdan.
No sé cuanto duró.
Hay instantes que no conocen
el tiempo
y caricias que suceden
sin que nadie las toque.
Solo sé que al amanecer
algo de ti permanecía:
una tibieza sobre la piel,
la memoria respirando despacio
y tu ausencia,
todavía cálida,
en el lugar exacto
donde te había sentido.
Hay instantes que permanecen incluso cuando el sol despierta. Precioso poema. Un abrazo y feliz semana
ResponderBorrarEn momentos así, no conviene abrir los ojos para que la magia dure más.
ResponderBorrarCierto, mejor no abrir los ojos para no dejar escapar la magia.
ResponderBorrarAferradetes, Gil.
Amigo, muy bien logrado esto de darle cuerpo a una ausencia. Lo que falta a nivel de amor es una huella en el cuerpo.
ResponderBorrarMuy bueno siempre.
Un abrazo.
Olá! Obrigada pela visita e pelo comentário.
ResponderBorrarLi teus poemas. Gostei muito de teus versos.
Um abraço e boa semana! ♪(´▽`)
Uy que romántico. Te mando un beso.
ResponderBorrarA veces invocamos algo que deseamos, ¡un beso de Andreja!
ResponderBorrarLa piel tiene una memoria incomparable.
ResponderBorrarUn abrazo.
Very lovely poem that lingers.
ResponderBorrarHay instantes que se graban
ResponderBorraren las retinas del alma y jamas
se olvidan mi amigo, me encanto
visitarte.
Besitos dulces
Siby
No amor, o relógio pára de vez em quando...
ResponderBorrarExcelente, um belo poema de amor.
Boa semana.
Um abraço.
Esa ausencia calida hecha poesía, ha marcado un precioso `poema de amor.
ResponderBorrarUna perla tu poema, Gil, un abrazo!
ResponderBorrarRealmente, há manhãs que não deviamos acordar...tão depressa!
ResponderBorrarLindo.
Cumprimentos!
Pues sí: es cierto que hay ausencias que pesan y otras que, como bien describes aquí, se vuelven refugio por unos segundos. Es sublime la forma en que narras el miedo a abrir los ojos para no romper aquella ilusión. Sin duda muy hermoso tu poema.
ResponderBorrarSaludos Insolentes!!
"La ausencia pierde su nombre/los instantes no conocen el tiempo y...las caricias suceden sin que nadie las toque..."
ResponderBorrarTodo ello sucede cuando el alma del poeta se eleva a otra dimensión y la inspiración-hada toca con su varita mágica su mente y su corazón...
Mi abrazo entrañable, Gil
Às vezes como que atraímos, aquilo que o nosso coração anseia.
ResponderBorrarBeijo
Hay mi querido Gil, woww, que maravilloso
ResponderBorrarlo que escribiste y es cierto, esas insinuaciones,
que aparecen en nuestra memoria, se realizan
a veces, y es que en tu interior todavia palpitan
los perfumes y caricias de esas personas, que fueron
algo especial para ti, me encanto visitarte.
Besitos dulces
Siby
Está aunque no esté.
ResponderBorrarEso es de por vida.
Hola que tal??
ResponderBorrarMuchisimas gracias por tu visita y comentario.
Precioso lo que has escrito, es de tu autoría??
Kisss
Ha sido precioso. Muchísimas gracias.
ResponderBorrarNos vamos leyendo.
¿Mi tesoro? Libros
Yo sé qué fue: tu extrema profunda mirada, Poeta. Mucgas gracias una vez más por hallazgos y detecciones como estas...
ResponderBorrarLovely
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