Quiero aprender tu cuerpo
como se aprende un idioma antiguo,
despacio,
palabra por palabra,
hasta hablarlo dormido.
Tu espalda
es la primera línea
de un poema que no termino,
y cada vez que te recorro
descubro un verso nuevo,
escondido.
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Cuando el cuerpo se convierte en verso el resto solo hay t que saber adorarlo.
ResponderBorrarUna muy feliz noche.
Esta es la poesía que seduce y brilla.
ResponderBorrarLa mejor.
Saludos.
Molto bella !!! Complimenti e saluti.
ResponderBorrarPrecioso, Gil, un abrazo!
ResponderBorrarGil, este poema tuyo convierte el cuerpo en un territorio antiguo, algo que se aprende despacio, como un idioma que exige memoria y entrega . La espalda como primera línea de un poema inacabado es una imagen poderosa: cada recorrido revela un verso nuevo, escondido, como si amar fuera siempre descubrir . Un texto íntimo, sensual y preciso, muy en tu línea.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo, Gil.
¡Me ha encantado Gil! Mucho sentimiento puesto en este sensual poema.
ResponderBorrarAbrazo
¡Cuánta belleza hay en tus versos! Saludos
ResponderBorrarQué bonito!!!!.
ResponderBorrarSentimental y bello.
Un abrazo.