Si despiertas mañana
y todavía me quieres,
y todavía me quieres,
si al abrir los ojos
me haces un sitio pequeño
en tu primer pensamiento,
yo podría vivir de eso
muchos años.
No necesito más.
Ni promesas,
ni juramentos
ni esas palabras grandes
que a veces se rompen solas.
Me basta saber
que al despertar
me buscas.
Si me miras,
si me das esa luz sencilla
que tienen tus ojos
cuando olvidan defenderse,
entonces todo cambia.
La sangre encuentra su camino,
el día deja de pesar,
y esta tristeza vieja
que a veces se sienta conmigo
sale por la puerta
sin hacer ruido.
Y si hablas,
si pronuncias mi nombre
como quien toca algo querido,
yo me quedo quieto,
escuchándote,
porque hay voces
que parecen hechas
para salvar a los hombres.
Pero si además
acercas tus labios a los míos,
si me concedes
ese milagro pequeño
que cabe en un beso,
entonces ya no sé.
Las palabras sirven de poco.
Uno se vuelve incendio,
agua,
temblor,
y quisiera quedarse allí,
viviendo para siempre.
Por eso te espero.
No con impaciencia.
No con reclamos.
Te espero
como esperan los arboles la lluvia,
como espera la noche
la primera estrella.
Porque todavía me debes
tus labios,
ese premio
que hoy
no me has dado.
Conformarse con poco dice mucho especialmente cuando ese poco tiene un valor incalculable. Un abrazo
ResponderBorrarEl primer pensamiento del día tiene un valor incalculable.
ResponderBorrarSaludos,
J.
Hola, Gil
ResponderBorrarMe pareció un poema muy bonito porque muestra un amor sencillo, pero profundo. El yo poético no pide grandes promesas ni declaraciones grandiosas; para él, basta con sentirse amado a través de los pequeños gestos de cada día. Me gustó especialmente la manera en que el poema transmite esperanza, ternura y la idea de que el amor puede dar sentido y ligereza a la vida, incluso en los momentos de tristeza.
Que tengas una buena semana.
Un abrazo
Uy que romántico poema. Te mando un beso.
ResponderBorrarHermoso y delicado... ¡amor eterno!
ResponderBorrar¡Abrazo y beso para ti, Andreja!
Un precioso poema de amor, amigo.
ResponderBorrarSaludos.
Què hermoso. Un beso
ResponderBorrarEl poema también es un incendio.
ResponderBorrarMuy bueno.
Eso es amor, poeta.
ResponderBorrarY muy bien expresado.
Saludos.
Como diría Bécquer, " por un beso... Yo no sé lo que te daría por un beso."
ResponderBorrarSaludos.
Precioso Poema Gil. Há um suave lirismo que veste o poema de uma sensualidade delicada.
ResponderBorrarO amor está sempre nas coisas mais simples!
Um abraço.
El día a dia del amor, Poema lleno de delicadeza. Saludos
ResponderBorrarSimplemente que esté ahí, cerquita tuyo, un abrazo Gil!
ResponderBorrarGil, a veces un poema puede ser...una estrella, un relámpago, un sueño, un paisaje, una emoción o un beso sin tiempo, ni distancia...Con tu entrega y amor a las letras lo consigues y te superas poco a poco, amigo poeta.
ResponderBorrarMi abrazo entrañable, Gil
Es muy bello y muy tierno. Besos
ResponderBorrarFluyen de tu más puro sentimiento... Nada supera eso!!
ResponderBorrarLa sencillez y la ternura hablan por tus letras.
ResponderBorrarAferradetes, Gil.
Duele ese premio que se espera y no recibimos,
ResponderBorrarAquí en la orilla de mi trocito de mar te leo.
Un placer leerte. Bello y tierno este poema
Que pases unas felices vacaciones por las calles de España o donde elijas Gil.
Un abrazo.
Hola Gil, conformarse con poco, si es valioso, lo has logrado.
ResponderBorrarEres un gran poeta.
Un abrazo.