A veces te miro
como si el mundo hubiera aprendido
a quedarse quieto.
No es que seas perfecta,
ni falta que hace.
Es que cuando hablas
las cosas encuentran su lugar:
la mesa, la tarde,
este corazón que no sabe
donde ponerse cuando te acercas.
Hay días en que te pienso
como quien toca una herida
para saber si todavia duele.
Y si, duele un poco,
pero es un dolor amable,
como recordar la lluvia
cuando uno está lejos de casa.
Si algún día te vas,
porque todos nos vamos de todo
quiero que sepas
que en alguna parte de mí
vas a seguir viviendo
como viven las cosas sencillas:
el olor del café,
una canción vieja,
la costumbre de pronunciar tu nombre
cuando nadie está mirando.
Y es extraño,
pero quererte se parece mucho
a aprender a respirar.
Uy que romántico poema. Me sacaste un suspiro. Te mando un beso.
ResponderEliminarGil, querido amigo
ResponderEliminarHermoso poema, me encanto este final
"Y es extraño,
pero quererte se parece mucho
a aprender a respirar"
Es una delicia leerte
Que tengas un hermoso día, gracias por tu comentario.
Besitos Gil
Hola!
ResponderEliminarEs un texto sobre cómo alguien no tiene que ser perfecto para arreglar nuestro mundo; basta con que la presencia de esa persona haga que las cosas «encuentren su lugar».
¡Muy bueno!
Buenas noches!
Cosas sencillas. Como el amor cuando lo es.
EliminarSaludos.
"todos nos vamos de todo" por eso hay que apreciar cada instante que podamos de la manera más consciente lo que amamos y así al evocar en un futuro, no duele y es con alegría.
ResponderEliminarUn abrazo.
No se puede expresar mejor. Un beso
ResponderEliminarLa mujer soñada en el momento justo.
ResponderEliminarBuen poema.
Saludos.
Hola Gil, he tardado un poquito en venir lo siento, olle me ha dado mucha alegria al ver que publicas de nuevo despues de tanto tiempo, me alegro mucho de veras aunque antes eras Gilberto no?.
ResponderEliminarEs precioso lo que le dices a ese ser amado, mejor no lo puedes expresar, sobre todo ese final, me encanta.
Besos.
Nadie se va de todo, siempre se queda en algún recuerdo, viaje, desayuno... Lo dices muy bonito seguro que no se irá de todo ni del todo. Abrazo
ResponderEliminarPienso en esas personas que pasan por nuestra vida y, sin grandes gestos, terminan ocupando un lugar en la memoria. Con el tiempo cada uno sigue su camino, pero lo vivido queda ahí y forma parte de uno.
ResponderEliminarEl sentimiento a flor de piel, un abrazo Gil!
ResponderEliminarUn poema bellisimo y sensible, tu sentir habla de esos sentimientos que nos endulzan el alma. Te dejo un beso.
ResponderEliminarFelicidades por estos versos tan honestos; logras que algo tan complejo como el sentimiento y la ausencia se sientan tan naturales como el olor del café o una canción vieja. Me encantan!
ResponderEliminarUn abrazo, Gil.
Hola, Gil. Encantador poema, sincero, emotivo... Saber que todo ha de irse un día, de una forma o de otra, es sólo consciencia. Pero saber proteger la imagen de hoy de algo bello para que no desaparezca del recuerdo, es amor; amor, sencillamente.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho este encuentro. Gracias por compartir belleza.
Hasta pronto.
Un precioso y sentimental poema.
ResponderEliminarDulce y hermoso.
Un abrazo.
La sensibilidad necesaria para devocionar al ser amado... la misma para delinear estos versos tan depurados...
ResponderEliminarAbrazo admirado!!
C'est sublime mon ami , respectueusement
ResponderEliminarEl poema destaca por su intimidad y por una sensibilidad contenida, que huye del exceso para instalarse en lo cotidiano. No busca idealizar a la persona amada, y precisamente ahí reside gran parte de su fuerza: en aceptar lo imperfecto como algo profundamente valioso.
ResponderEliminarBellísimo. Un abrazo
Es preciosa, me encanta. Besos.
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