... Y sin darme cuenta,
entre charlas sencillas y silencios
mi corazón fue cambiando su ritmo...
y empezó a latir
al compás del tuyo
entre charlas sencillas y silencios
mi corazón fue cambiando su ritmo...
y empezó a latir
al compás del tuyo
No fue un salto...
fuiste un abismo dulce,
un caer lento,
una caricia de tu voz
en mis oídos
Fue en los detalles pequeños,
en la forma de pronunciar mi nombre,
como si lo cuidaras...
y un día noté
que mi paz tenía tu forma,
que mis planes empezaban a incluirte,
sin que yo lo decidiera.
Me enamoré así,
sin resistencia,
dejando que tu presencia
se volviera mi lugar favorito
en el mundo.
Hola Gil. Disfruté mucho de tu poesía.
ResponderEliminarBuen trabajo poético.
Gracias por tus amables palabras.
Un abrazo.
Muy hermoso. Un beso
ResponderEliminarLos brazos de la amada.
ResponderEliminarLa mejor patria. La única bandera.
Salud.
Hola Gil.
ResponderEliminarYo encontré este poema muy sensible, porque muestra un amor que nace poco a poco, casi sin que uno se dé cuenta. Me gustó mucho la forma en que los sentimientos aparecen en los detalles simples, en las conversaciones, en los silencios y en el cuidado en la forma de hablar. La idea de la “caída lenta” me transmitió una sensación de un amor tranquilo y verdadero, que va creciendo naturalmente hasta que la presencia de la otra persona se convierte en un lugar de paz en el corazón.
Bonito.
Abrazo!
Persona favorita, lugar favorito, no se necesita más, bueno que la persona favorita se acurruque. Un abrazo
ResponderEliminarMuito lindo seu Blog
ResponderEliminare mais que lindo são
seus versos inspiradores.
Vou ficar contente se receber
sua visita no meu Blg Espelhando.
Bjins daqui do sudeste do Brasil.
CatiahôAlc.