Si yo pudiera, amor,
dibujarte con mis letras
tal como te proyectas en mis ojos,
seguro tendría tu amor
a mi antojo.
Pero las palabras se empequeñecen,
y aunque diáfanas y ligeras
se deslicen,
el canto de tu aroma las embriaga,
se encandilan en la miel de tus pupilas,
naufragan en la brisa de tus labios,
se pierden en la paz de tu sonrisa.
Pero si supieras, amor,
cómo te proyectas en mis ojos,
algo inmenso, tal vez infinito,
habitaría en tus ojos.
Mas estas letras imperfectas,
aunque quisieran,
no alcanzan a decir;
y sin embargo,
claras y leves,
te reflejan.

Letras imperfectas. Con la dulzura y el encanto de ese amor tan bello y dulce.
ResponderEliminarMe llego tus bellas letras.
Abrazo
Hola, Gil
ResponderEliminarSiento que este poema habla mucho sobre la dificultad de traducir un sentimiento tan grande en palabras. Es como si el amor fuera algo tan intenso que supera cualquier intento de descripción. Me gusta cómo muestra esa contradicción: incluso imperfectas, las palabras aún logran reflejar un poco de ese sentimiento, y quizá eso ya sea suficiente.
Que tengas un buen viernes
Un abrazo!