Hay días en que el mundo pesa
como una puerta cerrada.
Uno golpea,
no porque sepa quién está
del otro lado,
sino porque necesita creer
que alguien abrirá.
Y espera.
Insiste.
Apoya el oído contra la madera
buscando una señal,
un ruido,
algo que le confirme
que no ha llegado hasta allí en vano.
Pero hay puertas que no corresponden.
Puertas frente a las que
dejamos años,
palabras,
pedazos de nosotros mismos.
Hasta que un día
el cansancio nos hace
mirar alrededor.
Y descubrimos algo extraño:
la vida nunca dijo
que aquel fuera el único camino.
Tal vez vivir consista también
en saber cuándo dejar de golpear.
En guardar las manos,
recoger lo que aún somos
y seguir andando.
Porque una puerta cerrada
puede parecernos el final
cuando estamos demasiado cerca.
Basta alejarnos unos pasos
para descubrir
que también había ventanas.
Y a veces
hasta un pedazo de cielo
por donde empezar de nuevo.
Me deja la pregunta clavada, habra ventanas en el cielo? Que por la puerta seguro no entro...
ResponderBorrarHola, Gil.
ResponderBorrarDicen que una puerta se cierra y otra se abre... el caso es que tu poesía es muy bonita.
Te dejo un abrazo.
¡Bravo! Este poema me ha encantado, siempre hay caminos o veredas. Besos
ResponderBorrar¡Hola! Qué poema tan reflexivo y lleno de verdad. Gracias por compartirlo!
ResponderBorrar"guardar las manos/ recoger lo que somos y seguir andando..."
ResponderBorrarSi señor,,ahí hay dignidad, valentía, madurez y...fé en la vida, porque "esas puertas cerradas" hay que dejarlas con su orgullo y testarudez... Me gustó tu mirada hacia adelante, tu amor propio y...tu amor a las letras, Gil.
Mi abrazo entrañable y feliz semana, amigo poeta.
A veces basta un pequeño giro de mirada para que todo recobre sentido: un paso atrás, una ventana inesperada, un trozo de cielo que nos recuerda que aún queda camino por abrir. Un fuerte abrazo.
ResponderBorrarHola, Gil.
ResponderBorrarAquí me tienes reflexionando sobre tu poesía. Me encanta.
Te invito a visitar mi blog, por lo que me dicen sigo con problemas en las actualizaciones.
Un abrazo.
Hola Gil
ResponderBorrarQue poema tan delicado… me gustaron mucho las palabras y esa imagen de descubrir que, a veces, estamos tan cerca de una puerta cerrada que olvidamos que existen ventanas. Y con esta canción de fondo, todo adquiere aún más suavidad y belleza.
Que tengas una buena semana.
Un abrazo.
A veces insistimos tanto ante una puerta cerrada que terminamos creyendo que detrás de ella está todo lo que necesitamos, cuando quizá lo único que nos falta es alejarnos un poco para descubrir que había otros caminos. Me ha gustado especialmente esa idea, Gil: muchas veces no cambia lo que tenemos delante, cambia la perspectiva desde la que lo miramos. Y entonces aparecen esas ventanas y ese pedazo de cielo que, estando demasiado cerca, éramos incapaces de ver. Un abrazo :)
ResponderBorrarThis is a very touching poem. Thank you so much for sharing.
ResponderBorrarQue hermoso y esperanzador tu poema, Gil. Me gusta mucho, y si, cuando nos alejamos descubrimos nuevos caminos, ventanas, puertas, cielo, vida ....
ResponderBorrarUn abrazo
Eso es.
ResponderBorrarUno empieza a saber de qué va la vida cuando es capaz de encontrar nuevos horizontes, de saber mirar y alejarse de lo imposible.
Hay puertas cerradas que a veces es mejor que se queden así, cerradas. La vida ofrece muchas ventanas que al menos nos regalan un sol cada mañana.
ResponderBorrarmariarosa
Alejarse un poco para ver todo! Un abrazo Gil!
ResponderBorrarSoy muy nueva por tu blog y no deja de sorprenderme lo bonito que escribes, quería felicitarte por eso.
ResponderBorrarEn tanto al contenido… cuantas veces nos encerramos en nosotros mismos, cegados de ver la luz que nos puede estar rodeando en ese preciso momento.
En pocas palabras describiste un sentir que me acompañó años, hoy por suerte en todos lados veo ventanas.
Gracias por compartir tu poesía. Te mando un abrazo. 💖
Lindo poema. Te mando un beso.
ResponderBorrarO poema nos lembra de que às vezes a gente tem que procurar outra maneira de chegar ao nosso (possível) paraíso.
ResponderBorrarBeijo
Como nos cambia la visión de todo la bendita perspectiva... Bello Poema y Mejor Mensaje.
ResponderBorrarSaludos Insolentes!!
Hay un ritmo entrecortado muy cautivante en tu poema. Y claro, desde la distancia pueden verse alternativas.
ResponderBorrarMuy bueno lo que lleva hacia el final, dejar de golpear convierte la renuncia en posibilidad.
Tiene mucha fuerza este poema, y sabiduría también.
Un abrazo.
Pero siempre recuerda que tienes tu poesía para todos los males de este mundo!!
ResponderBorrarQue no cualquiera tiene esta misión de saber conmover y despertar!!
Abrazo hasta allá!!
Uma porta fechada não significa o fim do caminho, às vezes, é apenas o início de uma nova direção.
ResponderBorrarProfundo e sentido poema.
Abraços
Es así, pasamos de largo y obviamos otros caminos. Nos empecinamos porque somos animales de costumbres y nos cuesta cambiar o cambiar de dirección. Alejarse y cambiar de perspectiva es una buena solución. Bravo!!!
ResponderBorrarPerder una oportunidad no significa el fin del mundo; a veces, lo más valiente y sabio es dejar de insistir en lo que no funciona, dar un paso atrás y ver que te esperan nuevas salidas y nuevos comienzos a la vuelta de la esquina. ¡Bravo!
ResponderBorrarNon sempre una porta chiusa deve essere aperta per forza.
ResponderBorrarA volte rimane chiusa per proteggerci
Bela poesia, Gil! Creio que afastar-se dessa porta e perceber ao redor que há janelas, já é um novo olhar para se recomeçar. Bravos!!
ResponderBorrarBeijos!
Nunca hay que desfallecer. Hay que seguir caminando.
ResponderBorrarSalud.
Tu poema es precioso, Gil. A veces, una puerta cerrada se abre con una mirada... una sonrisa... una palabra!
ResponderBorrarTodo en la vida se logra con sutileza y determinación.
Nunca te rindas!
¡Un abrazo!
El amor a veces te ciega,mas siempre llega un punto de luz y entiendes que hay que seguir,porque podemos amar muchas veces,muchas posibilidades de ser feliz,Hermoso poema como todo lo que escribes y en este hay un punto de reflexion.Te dejo un abrazo grande!
ResponderBorrarSi se llama a la puerta y no abren, lo mejor es llamar a otra.
ResponderBorrarNunca se van del todo, y la verdad no los dejamos ir
ResponderBorrarMuy bonito el poema. Besos.
ResponderBorrarPaseando por tu blog, leyendo esas joyas poéticas. Excelente reflexión. Una puerta se cierra, una ventana se abre. Siempre es la brisa perfecta para que volvamos a respirar. Luz y paz. Un abrazo.
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