Boa noite meu querido amigo Gil. Obrigado pela visita e comentário. Já tive a oportunidade, de conhecer dois faróis, na minha vida, quando fui em Salvador, capital do estado da Bahia. Uma excelente noite de quarta-feira e um grande abraço do seu amigo carioca.
Tiene la virtud de la brevedad y una progresión muy clara: en apenas cinco movimientos construye un pequeño viaje, casi una odisea íntima. Si me permites ser atrevido, el poema ganaría en tensión eliminando la explicación. Gracias por tu impronta en mi blog. Saludos desde Colombia.
Gil, qué imagen tan poderosa la que nos dejas hoy. Ese faro que te llama en mitad de la tormenta y esa luz que atraviesa el caos para guiarte hasta el puerto de sus ojos es una metáfora preciosa de lo que significa encontrar hogar en alguien . Hay versos que no necesitan más extensión para decirlo todo, y este es uno de ellos: la calma después del oleaje, el ancla que por fin descansa, la certeza de haber llegado. Un fuerte abrazo.
Enhorabuena, amigo Gil, por tan lindos versos, y como decimos por aquí: lo breve y bueno, dos veces bueno. ¡Que bonito llegar al hogar a través de unos hermosos y bellos faros!... Un abrazo.
Hola Gil, muchas gracias por tu visita a nuestro blog y por seguirnos, nos gusta la poesía, asi que por aquí nos quedamos.
ResponderBorrarAbrazo
PATRICIA F
Boa noite meu querido amigo Gil. Obrigado pela visita e comentário. Já tive a oportunidade, de conhecer dois faróis, na minha vida, quando fui em Salvador, capital do estado da Bahia. Uma excelente noite de quarta-feira e um grande abraço do seu amigo carioca.
ResponderBorrarUy me hiciste suspirar que romántico poema. Te mando un beso.
ResponderBorrarQue versos tan tiernos, destilan amor. Me encanta. Besitos
ResponderBorrarTiene la virtud de la brevedad y una progresión muy clara: en apenas cinco movimientos construye un pequeño viaje, casi una odisea íntima. Si me permites ser atrevido, el poema ganaría en tensión eliminando la explicación. Gracias por tu impronta en mi blog. Saludos desde Colombia.
ResponderBorrarLuz hecha ojos de ensalmo. Un abrazo. Carlos
ResponderBorrar¡Suavemente!
ResponderBorrar¡Un beso de Andreja!
El mejor de los destinos.
ResponderBorrarThat is a good poem.
ResponderBorrarHola Gil, que decirte, que es precioso el poema.
ResponderBorrarBesos.
Es un poema maravilloso.
ResponderBorrarEs difícil transmitir tan bien la emoción con pocas palabras.
Aplauso!!!
Una maravilla. ¡ Es el amor, que nos hace dioses!
ResponderBorrarEn tu caso, de la poesía.
Lindo!
ResponderBorrarLindo!
Cumprimentos
Para qué más! Un abrazo Gil!
ResponderBorrarGil, qué imagen tan poderosa la que nos dejas hoy. Ese faro que te llama en mitad de la tormenta y esa luz que atraviesa el caos para guiarte hasta el puerto de sus ojos es una metáfora preciosa de lo que significa encontrar hogar en alguien . Hay versos que no necesitan más extensión para decirlo todo, y este es uno de ellos: la calma después del oleaje, el ancla que por fin descansa, la certeza de haber llegado.
ResponderBorrarUn fuerte abrazo.
Precioso anclaje. Besos
ResponderBorrarUna maravilla, contar con esos ojos donde estar.
ResponderBorrarBesos.
En pocas palabras nos cuentas una historia que podría abarcar un libro. Bellísimo, todos debemos vivir en un faro así. Un abrazo grande.
ResponderBorrarP A T Y
Ay, qué bonito. Un abrazo
ResponderBorrarEnhorabuena, amigo Gil, por tan lindos versos, y como decimos por aquí: lo breve y bueno, dos veces bueno.
ResponderBorrar¡Que bonito llegar al hogar a través de unos hermosos y bellos faros!...
Un abrazo.
Breve pero maravillosamente hermoso.
ResponderBorrarMuchas gracias.
Nos vamos leyendo.
¿Mi tesoro? Libros
Qué manera tan hermosa de definir esa calma que nos regala el amor.
ResponderBorrarSaludos Insolentes!!
Hermosa ternura la de tus versos.
ResponderBorrarAferradetes, Gil.