No sé exactamente en que momento
empece a necesitarte.
No fue un relámpago,
fue algo más peligroso,
una costumbre dulce.
Primero fue tu risa
después fueron tus maneras
y sin darme cuenta
mi vida empezó a acomodarse
para que cupieras en ella.
Después fue tu silencio,
ese silencio tuyo que no incomoda,
que se sienta a mi lado
y me entiende sin preguntas
Y un día descubrí
que ya no se trataba de querer verte,
sino de querer quedarme.
Preciosa poema, expresa el romanticismo no edulcorado que me encanta, porque tiene poética, y lo envidio porque a mí no me sale...
ResponderEliminarAbrazo admirado, Poeta!!
De la pasión primera a la estabilidad.
ResponderEliminarSaludos.
Muy realista. Un beso
ResponderEliminarQué bonitas palabras y sentimientos.
ResponderEliminarEl amor, al igual que el cariño, se forja día a día, y cuando queremos darnos cuenta, esa compañía nos es imprescindible.
Un abrazo, feliz fin de semana.
Precioso poema. Cuando la poesía se hace realidad. Un abrazo
ResponderEliminarQue bonito describes enamorarse. Cada verso va a más. Un abrazo
ResponderEliminar