En las dulces aguas de tus ojos puros
en la melodía mansa de tus dedos mudos
en las planicies de tus murmullos
en los eternos confines de tu orgullo
Entre tus gritos de selva
en tu sonrisa de perlas
en la mágica danza de tus piernas
en las mareas de tus caderas
En el jugoso delirio de esos labios tuyos
en el cristal que te vuelves
en los versos de tus muslos
en la flor de tus placeres
En el exquisito ahogo de tu firmamento
en la miel de tus latidos
en las ventiscas de tus pechos
en el oxígeno de tus suspiros
vivo.

Todo merece la pena, al completo es una obra magnifica.
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