que había encontrado un lugar para ellos
Mi corazón,
naufragando entre pedregales
ya venía descompuesto,
apenas vivía
naufragando entre pedregales
ya venía descompuesto,
apenas vivía
Aquella noche
reposando mi corazón sobre tu pecho,
cada trozo de él
encontró por fin su justo sitio,
se fue componiendo
Aquella noche
mi corazón y mis pensamientos,
reposando sobre tu pecho
comprendieron su futuro...
reposando sobre tu pecho
comprendieron su futuro...
Gil, tu poema desprende una emoción serena y profunda. En él se percibe con nitidez el tránsito del desasosiego a la paz interior gracias al encuentro con el otro. “Aquella noche” se convierte en un espacio de revelación donde pensamiento y corazón hallan reposo y sentido. Las imágenes del naufragio, del pecho acogedor y de la recomposición del corazón transmiten con claridad la experiencia de ser salvado por la ternura. Hay una música íntima que acompasa el recuerdo y un tono confesional que hace de tu poema una meditación sobre el amor como refugio y renacimiento.
ResponderEliminarMaravilloso encontrar reposo para los sentimientos. Un abrazo
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